La muerte de un halcón peregrino

El periódico “El País” del pasado día 5 de septiembre de 2015 publicaba una penosa noticia.

···Link a la noticia completa: http://goo.gl/gxTkVp ···

Un disparo mató a un halcón peregrino que había nacido en una terraza del hospital Gómez Ulla de Madrid y era cuidado por Sor Águeda, una enfermera jubilada.

No se trató de una casualidad, ya que hace dos años mataron a otro halcón nacido en el mismo lugar e hirieron a un tercero.

La Fundación Aurora entiende que la única solución para evitar estos aborrecibles hechos es enseñar a todos los niños y jóvenes que matar animales protegidos es indigno. De este modo, cuando un desaprensivo pretenda vanagloriarse de estas hazañas innobles, recibirá el desprecio de todos.

Hay un adagio de los cazadores que dice: “Todo lo que vuela a la cazuela”, mas también es cierto que los cazadores responsables ayudan a la protección de la fauna salvaje, regulando las especies que tienen sobrepoblación y cuidando que otras se reproduzcan en cantidad suficiente.

Así pues, hábilmente, hay que introducir en el subconsciente de los niños y jóvenes que quien maltrate a un animal o proceda a matarlo de forma despiadada es una persona que merece nuestra reprobación y marginación.

Independientemente, las Autoridades deben aplicar su poder coercitivo y sancionador implacablemente.

Pero seamos conscientes de que las multas y los guardas no pueden nada contra el desalmado sin escrúpulos, que aprovecha la noche o el descampado para llevar a cabo sus fechorías. El secreto para erradicar estas prácticas de salvajismo extremo es que toda la sociedad las repudie.

Quizá os resulten extremas estas palabras, pero educando adecuadamente a todos nuestros niños y jóvenes lograremos una sociedad más justa y responsable.

La Fundación Aurora motivará a los profesionales y aficionados que se dedican a cuidar a la Naturaleza, así como a los aficionados a la caza, para que ayuden en la transmisión a los jóvenes del amor y el respeto por todos los animales.

Os ponemos unas imágenes de un halcón peregrino perteneciente al Cim d’Àligues, un centro de protección y reproducción de rapaces situado en Sant Feliu de Codines, que desarrolla una magnífica labor educativa entre los niños y mayores que lo visitan para ver volar sus aves en libertad.

Visita la Web de Cim d’Àligues