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1911 El año de las desgracias

 

En los pueblos de la costa del Mediterráneo todavía recuerdan el año 1911, con el apellido de L’Any de les desgràcies.

En efecto, en la noche del día 31 de enero al 1 de febrero de 1911, festividad de la Virgen de la Candelaria, se desató en el Mediterráneo una pavorosa tormenta de levante. Baste decir que en la zona de amarre de las embarcaciones de Peñíscola se levantaron olas de ocho metros que hundieron las embarcaciones consideradas seguras. Fallecieron veintisiete habitantes del pueblo y desaparecieron cincuenta marineros que habían salido de pesca.

En todas partes sucedieron desgracias similares, e incluso buques de carga también se hundieron.

El pueblo marinero de Cambrils conserva un pequeño museo que recuerda aquella trágica noche, y en su paseo principal se erige un monumento que rinde homenaje a la memoria de los Héroes desaparecidos en el mar.

Hoy Cambrils es un maravilloso pueblo, en donde el visitante puede disfrutar no solo de sus playas, zonas de paseo y comerciales, sino también de una sofisticada y deliciosa gastronomía.

La Fundación Aurora motivará a todos los ciudadanos de Cambrils para que sigan recordando su pasado marinero, protejan la industria pesquera que persiste, y conviertan parte de su puerto en un museo viviente donde perduren las viejas tradiciones marineras.

LA NIT TERRIBLE