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La leyenda

 

Esta leyenda explicará a los más jóvenes el proceso que condujo a que Humanos y perros llegaran a vivir en una simbiosis perfecta; las razones por las cuales estos animales se convirtieron en nuestros auxiliares imprescindibles, por las que los perros nos ven como su jefe y señor al que obedecer ciegamente.

Un grupo de niños estaba jugando en el momento que un oso feroz los descubrió. Comenzó a merodear por sus alrededores sin ellos darse cuenta, mientras los mayores se dedicaban a recoger plantas y frutos silvestres, o al cuidado de los animales. Otros trabajaban en el curtido de las pieles y en la elaboración de yogures y quesos.

Apenas los niños percibieron la proximidad de la fiera, no hubo tiempo de pedir ayuda. Una niña intentó defenderlos con una lanza, infructuosamente.

A sus gritos acudieron los pastores, pero cuando ya era demasiado tarde para socorrerlos, surgió de entre unas matas la fiera, un perro amigo que se enfrentó al oso y logró ahuyentarlo.

El perro se quedó a vivir con aquella familia, acompañando a los pastores en sus trabajos y cuidando a los Humanos del peligro de los animales salvajes.

Todos estamos acostumbrados a ver perros molosos. Son gigantes bonachones que se distinguen por su gran paciencia con los niños. Podemos ver en Internet muchas películas de bebés agarrando un perro de cien kilos por el morro, metiendo sus manos en sus fauces o tirando de sus orejas, mientras el sufrido perro se somete a todo tipo de juegos. A lo sumo, sacará su gigantesca lengua y dejará al niño bañado en babas con un cariñoso lametón. En cuanto se canse de aguantar sus fechorías, gruñirá y se irá.

Nos cuesta imaginar a este mismo perro defendiendo al niño, o a las ovejas y vacas. Este animal de andares lentos y perezosos, dotado de una carlanca de pinchos acerados, se transfigura en temible fiera capaz de matar a un lobo de un mordisco o enfrentarse a un oso gigantesco y vencerlo.

En el siglo XXI empezó a favorecerse la regeneración de los espacios naturales; y osos y lobos se han multiplicado. Por esta razón, las autoridades están adiestrando a perros molosos y repartiéndolos entre los pastores, para que protejan sus rebaños, su verdadera misión.