{"id":759,"date":"2015-07-31T12:54:32","date_gmt":"2015-07-31T12:54:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/?p=759"},"modified":"2015-11-19T08:23:31","modified_gmt":"2015-11-19T08:23:31","slug":"una-leccion-de-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/2015\/07\/31\/una-leccion-de-capitalismo\/","title":{"rendered":"Una lecci\u00f3n de Capitalismo"},"content":{"rendered":"<p>Para financiar las important\u00edsimas inversiones que llevaba a cabo, MZA emiti\u00f3 &#8216;acciones&#8217; (el tenedor de una acci\u00f3n posee una parte de la empresa y recoge beneficios si los hay), y muchas &#8216;obligaciones&#8217; (la empresa se obliga a pagar unos intereses al inversor que la posea en cada momento).<\/p>\n<p>En la imagen y en el PDF, encontrar\u00e1s una \u00abObligaci\u00f3n perpetua al portador\u00bb emitida el a\u00f1o 1878 por MZA. Perpetua significa que MZA jam\u00e1s devolver\u00e1 el dinero al inversor, pero pagar\u00e1 cada a\u00f1o los intereses convenidos, eternamente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_2.jpg\" alt=\"OBLIGACION_2\" width=\"960\" height=\"864\" class=\"aligncenter size-full wp-image-764\" srcset=\"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_2.jpg 960w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_2-300x270.jpg 300w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_2-550x495.jpg 550w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_2-850x765.jpg 850w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_1.jpg\" alt=\"OBLIGACION_1\" width=\"935\" height=\"701\" class=\"aligncenter size-full wp-image-763\" srcset=\"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_1.jpg 935w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_1-660x495.jpg 660w, https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/OBLIGACION_1-850x637.jpg 850w\" sizes=\"(max-width: 935px) 100vw, 935px\" \/><\/p>\n<p>\u00b7\u00b7\u00b7 <a href=\"http:\/\/goo.gl\/ROmg7g\" target=\"_blank\">Link de descarga del PDF<\/a> \u00b7\u00b7\u00b7<\/p>\n<p>Vemos que el primer inversor pag\u00f3 por ella mil novecientos reales de vell\u00f3n.<\/p>\n<p>El documento es &#8216;al portador&#8217;. Ello quiere decir que esta obligaci\u00f3n se puede comprar y vender, ceder o regalar. Lo importante es que MZA pagar\u00e1 al portador (poseedor) de este documento un inter\u00e9s anual de 57 reales de vell\u00f3n.<\/p>\n<p>Abajo el documento ten\u00eda muchos &#8216;cupones&#8217; semestrales. El inversor cortaba el cup\u00f3n y lo presentaba a la empresa a trav\u00e9s de un banco y despu\u00e9s cobraba el inter\u00e9s, o sea 28 reales y medio cada seis meses.<br \/>\nFueron pasando los a\u00f1os y la obligaci\u00f3n perpetua de MZA fue pasando de mano en mano, de padres a hijos y de hijos a nietos. Cuando se terminaron los cupones del documento matriz la administraci\u00f3n de MZA le pag\u00f3 cupones nuevos, que los portadores iban cortando cada seis meses.<\/p>\n<p>La firma MZA se hizo muy potente. El a\u00f1o 1863 la l\u00ednea de Madrid a Zaragoza lleg\u00f3 ya a Sig\u00fcenza, cuya estaci\u00f3n lleg\u00f3 a tener gran importancia.<\/p>\n<p>A principios del siglo XX se embarcaban en la estaci\u00f3n de Sig\u00fcenza las 3.000 toneladas anuales de sal que produc\u00edan las salinas de Im\u00f3n y las de su comarca, am\u00e9n de la importante producci\u00f3n cereal\u00edstica de entonces.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n circulaban por Sig\u00fcenza los trenes de pasajeros y mercanc\u00edas que un\u00edan Madrid con Barcelona.<\/p>\n<p>MZA pose\u00eda entonces muchas l\u00edneas en explotaci\u00f3n, que sumaban miles de kil\u00f3metros. El a\u00f1o 1935 transport\u00f3 26.200.000 pasajeros y 8.750.000 toneladas de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Pero llegaron tiempos funestos.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1936 los cupones de 28 reales y medio se hac\u00edan efectivos los d\u00edas 1 de enero y 1 de julio de cada a\u00f1o.<\/p>\n<p>Puedes comprobar que el \u00faltimo portador de esta obligaci\u00f3n cort\u00f3 y cobr\u00f3 el cup\u00f3n del d\u00eda 1 de julio de 1936.<\/p>\n<p>El 18 de julio de 1936 estall\u00f3 la Guerra Civil y ya nadie cobr\u00f3 el cup\u00f3n del d\u00eda 1 de enero de 1937. Espa\u00f1a estaba dividida en dos bandos, y las v\u00edas f\u00e9rreas y el material m\u00f3vil eran objetivo de incesantes bombardeos. Cuando un ej\u00e9rcito se retiraba, lo primero que hac\u00eda era volar los puentes y arrasar las v\u00edas. Los vagones y locomotoras que no pod\u00edan llevar consigo eran destruidos para no ser utilizados por el enemigo.<\/p>\n<p>El 3 de agosto de 1936 la compa\u00f1\u00eda MZA fue nacionalizada en la Zona Republicana y convertida en la Red Nacional de Ferrocarriles. Terminada la Guerra Civil, fue creada la Red Nacional de los Ferrocarriles Espa\u00f1oles que conocemos como RENFE y MZA desapareci\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p>Esta obligaci\u00f3n perpetua de MZA con sus tres cupones que jam\u00e1s llegaron a cobrarse es otra reliquia hist\u00f3rica, ejemplo de los desastres que las guerras ocasionan. La riqueza de los pueblos se destruye y, ante todo, son muchos los desgraciados que mueren en vano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La empresa MZA, &#8216;Compa\u00f1\u00eda de los Ferro-carriles de Madrid a Zaragoza y a Alicante&#8217; fue fundada el a\u00f1o 1856 con vistas a desarrollar la concesi\u00f3n para la construcci\u00f3n y explotaci\u00f3n de algunas l\u00edneas de ferrocarril, entonces motivo de una verdadera burbuja econ\u00f3mica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":764,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[638,639,78],"tags":[120,354,355,310,142,353,356,359,360,358,357],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/759"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=759"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":765,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/759\/revisions\/765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fundacioaurora.com\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}