La congregación de la Sanc Preciosa de Iesuchrist de Tarragona

CONGREGACION_TARRAGONA

En los últimos posts hemos alabado el comportamiento de los Humanos que se dedican a ayudar a los que están en apuros, despreciando el peligro y poniendo en riesgo la propia vida. Hablamos de los bomberos, del personal de salvamento, de la fundación de la Cruz Roja y de la existencia de la ‘Asociación filantrópica universal para impedir las guerras y socorrer heridos en campaña’, que tomó el nombre de La Estrella Benéfica.

Hoy te vamos a sorprender hablándote de la congregación de la Sanc Preciosa de Iesuchrist fundada el 23 de junio de 1545.

Entonces, en el siglo XVI, los caminos estaban infestados de piratas y delincuentes que asaltaban a los viajeros. Tan pronto como una persona moría en descampado, le eran robadas sus posesiones y su cuerpo quedaba allí a merced de las alimañas.

En tiempos tan tumultuosos, cuando un preso era conducido al patíbulo, sufría el escarnio y la burla del populacho. Vestido con un sanbenito, era transportado en un carro y los vecinos le escupían y vertían sobre él basuras y excrementos.

Para poner fin a esta situación, el gremio de esparteros y alpargateros de Tarragona fundó la citada cofradía, cuya misión era salir a los caminos a recoger los restos de los desgraciados que allí morían y acompañar a los reos al patíbulo, portando la cruz y vestidos de verdugos, para asistirles en sus últimos momentos y evitar su deshonra.

Esta va a ser la primera historia que la Fundación Aurora explicará a los niños y jóvenes, una trepidante historia de piratas y corsarios protagonizada por un pobre y humilde niño pastor y un enorme perro de guerra, un perro moloso.

Ya te adelantamos que nada es como parece. A partir de esta historia los niños y jóvenes conocerán el siglo XVI, el Renacimiento, la creación de los Imperios, y la vida apasionante de un hombre que conocemos como Cervantes y la del niño Jeromín. Piratas, corsarios, batallas de galeras, los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, la concatedral de St. John en la isla de Malta…; los bombardearemos con mil aventuras y noticias sorprendentes.

Motivaremos a todos los municipios para que pongan en valor las torres vigía y las fortificaciones que sirvieron para defendernos de los piratas, a fin de que los niños y jóvenes puedan visitarlas. También daremos a conocer a todos que la congregación de la Sanc Preciosa de Iesuchrist fue una de las primeras cofradías piadosas que se fundaron en muchísimos pueblos y ciudades.

Afortunadamente se ha abolido la pena de muerte, pero muchas de aquellas congregaciones han perdurado y son de las que hoy desfilan orgullosas en las procesiones de Semana Santa vistiendo todavía sus hábitos de verdugo.

De todas estas noticias, cuando pasen los años y los niños y jóvenes sean adultos integrados en la sociedad, seguro que permanecerá en ellos el recuerdo de la emocionante historia de un niño del siglo XVI y su fiel amigo el perro de guerra, que lucharon contra los piratas y pusieron a salvo el rico tesoro de un mercader.