La Fundación Aurora motivará a los expertos para que se articulen en grupos de trabajo y, con ayuda de los educadores y especialistas docentes, preparen el material que recibirán a través de sus escuelas tanto los niños, como el material de soporte los maestros.
El periódico El País publica un artículo aparentemente inocente: un ingeniero canadiense ha diseñado un artefacto a pedales, y con él ha alcanzado la velocidad de 142 kilómetros hora.

El ingeniero Todd Reichert a bordo de una ‘speedbike’. AEROVELO
La realidad es que cuando vamos en bicicleta hacemos un uso penoso del cambio de marchas.
En un sencillo folleto, explicaremos a los niños y jóvenes el secreto para circular cómoda y rápidamente en bicicleta. El secreto es obvio: debemos pedalear a un ritmo cómodo, y la marcha del cambio debe ser la adecuada para que el esfuerzo que aplicamos en los pedales nos permita vencer las resistencias que la bicicleta sufre en su avance a la velocidad elegida: principalmente la resistencia a la rodadura, la pendiente de la carretera y la resistencia del viento. Fuerza, trabajo, potencia, relación de transmisión, aerodinámica, fuerza de la gravedad.
Si la marcha elegida en el cambio no es la adecuada, nos fatigamos innecesariamente al intentar luchar contra las leyes de la física.
Este ingeniero canadiense ha sabido diseñarlo todo para que las resistencias del artefacto a 142 kilómetros hora coincidan con el rendimiento óptimo del ciclista pedaleando en aquel momento. De conseguir que los niños y niñas entiendan eso, habremos forjado pequeños ingenieros. Después, cuando estudien física y matemáticas, aprenderán a plasmar en fórmulas lo que su intuición ya sabe.